Escoliosis

La escoliosis es una desviación de la columna vertebral. La columna puede resultar curvada en forma de "S" o de "C".

Se clasifica en:

  • congénita (causada por anomalías vertebrales presentes al nacer).
  • idiopática (de causa desconocida, que a su vez puede haberse desarrollado en la infancia, en la adolescencia o en la edad adulta).
  • neuromuscular (habiéndose desarrollado como síntoma secundario de otra enfermedad o trauma físico).

Las personas que padecen escoliosis generalmente presentan musculatura desigual a ambos lados de la columna vertebral, caderas desalineadas y, a menudo, piernas de diferente tamaño. También pueden presentar prominencias en las costillas o en los omóplatos (causadas por la rotación de la caja torácica en la escoliosis torácica), así como dolores en  cuello, hombros y espalda baja (ya que pueden verse afectadas las curvaturas naturales de la columna).

Generalmente los especialistas médicos realizan un  pronóstico que depende de la probabilidad de progresión. Con frecuencia, las curvaturas grandes tienen un mayor riesgo de progresión que las pequeñas; las curvas torácicas y dobles curvas, mayor que las curvaturas simples lumbares y torácico-lumbares. Además, los pacientes que no han alcanzado la madurez ósea tienen un mayor riesgo de progresión (adolescentes que no han completado su desarrollo).

En clases de yoga terapéutico se trabaja con alumnos que padecen escoliosis para tratar de evitar su avance. Para ello, se trabajan los estiramientos de ambos costados, el fortalecimiento de la musculatura de piernas, tronco y brazos y la corrección de la posición de la pelvis y los hombros.

Estas son las posturas más recomendadas:

  • Posturas de piernas: Se trabaja desde la colocación de los pies para la alineación y el fortalecimiento de las piernas y para reestructurar la posición de la pelvis. De este grupo de āsanas, las extensiones laterales de columna- Utthita Trikoṇāsana, Utthita Pārśvakoṇāsana- pueden resultar muy útiles, sobre todo  para estirar el costado más corto.
  • Posiciones de brazos: como Parvatāsana, para trabajar bien el cinturón escapular y la zona dorsal de la columna.
  • Torsiones: como Marīcyāsana III en silla. Ayudándose de la pared para potenciar el giro, favorecen el giro de la caja torácica y la espalda baja.
  • Posiciones invertidas: Favorables para al estiramiento y el descanso de la espalda y el cuello. Śīrṣāsana, Sarvāṅgāsana, Ardha-halāsana y Halāsana practicadas en sillas o cuerdas. Son de gran ayuda las variaciones de las posiciones invertidas que utilizan torsiones, como Pārśva- Śīrṣāsana.
  • Extensiones de columna suaves: como Śalabhāsana y Ardha bhujaṅgāsana.
  • Posiciones de recuperación: como Supta-Baddhakoṇāsana con soportes en la espalda, cabeza o pies cuando hay dolor de espalda.

Importante: En todo momento se debe equilibrar los costados en largo, trabajar bien el empuje de los omóplatos y observar bien la correcta la posición de piernas, pelvis, hombros y trapecios.

Nota: Conviene recordar que esta práctica debe ser supervisada por un profesor certificado, con experiencia y autorizada por el médico facultativo.

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