Śarīras. Los cuerpos que nos forman.

Según Patañjali el ser humano está formado por diferentes cuerpos (śarīras) que se entrelazan entre sí. Cada cuerpo está formado a su vez por una o varias capas (kośa).

Kārya śarīra es el cuerpo físico, el más externo. Está formado por la envoltura anatómica.

Sūkṣma śarīra es el cuerpo sutil. Lo conforman la envoltura fisiológica, la envoltura intelectual y la envoltura mental.

Kāraṇa śarīra, el cuerpo causal. Lo forma la envoltura beatífica.

Los kośas representan los elementos de la naturaleza: agua, tierra, fuego y aire. En la filosofía yóguica se añade un quinto elemento llamado éter.

La envoltura anatómica está formada por los elementos que nos rodean y se conforma a partir de los alimentos que procesamos desde el sistema digestivo, además del aire.

La envoltura fisiológica coordina  los procesos de asimilación, eliminación, distribución y discriminación.

La envoltura mental controla todos aquellos procesos inconscientes que nos condicionan, la mente analítica, la mente sintética, personalidad y nuestra consciencia.

La envoltura intelectual tiene otros cinco elementos que controlar: los procesos mentales de conocimiento correcto e incorrecto, la percepción errónea, la memoria, la imaginación y el sueño  (entiéndase aquí que el ser humano existe en la vigilia y en el sueño).

Para alcanzar la emancipación hay que atravesar al menos las cuatro primeras envolturas.

Si uno observa y analiza todo lo que tiene que activar, controlar y comprender para alcanzar la emancipación comprenderá que:

  • Debe equilibrar cada uno de los elementos:
  • Controlar las energías de asimilación, eliminación, distribución, discriminación y coordinación.
  • Controlar la mente analítica, las características de nuestra personalidad y el inconsciente.
  • Comprender los procesos mentales: si el conocimiento que viene es directo o indirecto, si es errónea nuestra percepción, si el intelecto se equivoca en la apreciación o en la interpretación, si recordamos mal, o cuando el recuerdo no nos deja avanzar.

¡Qué complicado se hace el controlar estos cuerpos! ¡Qué complejo el proceso de aprendizaje para poder alcanzar el cuerpo beatífico, el de la felicidad!

La práctica de yoga está para enseñarnos a equilibrar nuestros cuerpos y alcanzar la liberación. Así que, como dicen los sabios, el yoga es el medio y también el fin.

 

 

 

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